Para el desarrollo de este tremendo trabajo contamos con la ayuda de numerosos voluntarios, sin importar edades ni niveles sociales, culturales o educativos; personas a las que no les cuesta invertir, en la asociación, su tiempo y su gran esfuerzo.
Personas volcadas al servicio de los más necesitados. Apesar de un tremendo esfuerzo, la alegria de saber que se ayuda al projimo, da nuevas fuerzas.
Voluntarios que al ver la necesidad apremiante de su projimo, están dispuestos a trabajar duro sin importar su edad. Gentes que han entendido el propósito de Dios para sus vidas.